Las abejas hacen la miel del néctar que traen de las flores. Ellas usan miel para alimentarse (pero necesitan diluirla con agua.) El néctar tiene en su composición agua (aproximadamente el 70% pero hay mucha variación), azucares (como sacarosa y azucares complejos) sales minerales y pequeñas cantidades de sustancias nitrogenadas (aceites, hormonas de plantas, esencias volátiles, etc.)

La mayoría del néctar es producido de flores pero algunas plantas tienen nectarios extra florales (llamada mielada) y algunos pulgones (como áfidos) producen  exudaciones (llamada ligamaza) que las abejas recogen también. Sin fuentes naturales, las abejas son inducidas al pillaje de miel de otras colonias (silvestre o en colmenas de apicultores) o en lugares donde hay azúcar en plantas (cosecha de caña de azúcar por ejemplo) o en los mercados/ fabricas (trapiches por ejemplo.)

La abejas eliminan el exceso de humedad (del 70% hasta menos de 20%) y transforman los azucares compuestos a casi solo glucosa y levulosa, la forma más simple de azúcar. Dentro la colmena en las celdas intermedias se tiene la  miel llamada miel verde o no madurada. Finalmente la miel contiene los elementos descritos en la figura.

NOTA: Hay mucha variación – estos números son promedios – en algunos casos la razón entre la glucosa y levulosa es mas igual.