Las abejas benefician a los productores de café, sus familias y comunidades en regiones cafetaleras.

Las regiones cafetaleras son buenos sitios para las abejas melíferas, ya que la diversidad de plantas dentro de la finca de café ofrece excelentes recursos florales para las abejas. Las flores de las plantas de café producen un néctar dulce de alta calidad, y las abejas contribuyen y mejoran la producción de las plantaciones de café, uniformizando la maduración y el tamaño con la polinización cruzada que ella efectúan. La apicultura es una actividad que pueden ser desarrollada por los miembros de la familia. A su vez, los productos de las colmenas como el propóleo, el polen, la jalea real y la apitoxina o veneno de las abejas pueden servir como una especie de farmacia, tratando diversas afecciones por medio de la apiterapia. Además puede mejorar la dieta alimentaria de los apicultores y las personas que consuman de manera local sus productos.

Las abejas no requieren una gran inversión financiera o de tiempo y por otro lado, los productos pueden ser vendidos a nivel local o internacional pudiendo ser exportados junto con el café.

La apicultura a demostrado ser una excelente alternativa para la diversificación productiva en zonas cafetaleras generando ingresos adicionales para los productores de café sin necesidad de adquirir tierra para desarrollarla.

Puede perfilarse como uno proyecto estratégicos en zonas de conservación de flora y fauna, pudiendo aprovechar de forma racional y sustentable la flora néctar polinifera que existen en las comunidades productoras de café.

Las abejas son un gran complemento para el café:

  • La miel proporciona ingresos y forma parte de una solución importante y sostenible para el hambre durante los “meses de flacos”;
  • Los precios de la miel son más estables que los precios del café;
  • Con una inversión inicial y como forma de combatir la pobreza, cualquiera puede hacerlo, incluso los productores menos pudientes y marginados (mujeres, personas sin tierra, etc.);
  • Las abejas pueden vivir en cualquier lugar, y no son tan susceptibles a los impactos negativos del cambio climático.