El equipo básico para la apicultura comercial se compone de cajas de madera para albergar a la colonia de abejas, con una base especial que permite la entrada y salida de éstas. Dentro de estas cajas, se encajan varios marcos de madera que contienen la cera de abejas que serán los futuros panales para almacenar la miel y garantizar la crianza de las abejas jóvenes.

El equipo de protección personal es muy importante pues permite al apicultor ingresar, inspeccionar y manipular las cajas y marcos. Los apicultores suelen utilizar ropa especial que cubre todo el cuerpo, un velo cubre cara que permite ver pero no permite pasar a las abejas y guantes para proteger las manos. Las herramientas para la apertura e inspección de la colmena consisten de un ahumador (que produzca un buen volumen de humo frío) y una herramienta de colmena para levantar las armazones.

El uso de ropa apropiada y del ahumador junto con movimientos suaves y serenos alrededor de las colmenas abiertas – reduce la posibilidad de picaduras de abeja y facilita la manipulación de la colonia.