Las abejas productoras de miel (Apis mellifera) que se han explotado en casi todo el continente del Américas (norte, central y sur)  originarias de Europa, fueron introducidas durante el siglo XVII (inicialmente 1622 a Norte Americana.) Con estas poblaciones de abejas, se inicio en el continente de Europa hace miles y miles de años una selección natural de las diferentes razas y hace unos dos mil años atrás una selección artificial (algunos dicen domesticación.)

Estás razas no funcionaron bien en los trópicos de las Américas (ni África o Asia.) Con el mismo proceso de selección natural y artificial, subsisten otras razas que viven en el continente Africano. Una raza de abeja, llamada la abeja Africana (Apis mellifera scutellata – no adansonii como inicialmente fue identificada) fue introducida al Brasil en 1956 por Dr. W. Kerr, un genetista de la Facultad de Medicina de la Universidad de San Paulo, a fin de seleccionarla e hibridizarla con abejas de origen Europea (la mayoría de origen Alemán e Italiana.) Estas dos razas no habían tenido éxito en algunas regiones de las Américas de Brasil, especialmente en las zonas húmedas y calientes.

Anteriormente a esta selección, 22 enjambres de abejas africanas escaparon del apiario experimental por accidente, reproduciéndose profusamente en el medio circunvecino para iniciar así su dispersión constante. Inicialmente creímos que las abejas africanas se cruzaron ampliamente con las residentes de origen Europeo, produciéndose una población hibrida, la llamaron: la “Abeja Africanizada.” Pero esta no es la verdad, la abeja africana casi sin material genético de la abeja Europa, ha reemplazado a la abeja europea en la mayor parte del territorio sudamericano en solo 25 años (ver figura en la próxima página cortesía de Caron La Abejas Africanizada de las Américas.)

La dispersión de la abeja africana ha sido rápida en todas las áreas, pero más en regiones de clima tropical húmedo con mayor precipitación pluvial. En áreas donde existieron bastantes colmenas manejadas, el número de colonias silvestres subió mucho en solo dos años. Por ejemplo, en el país de Venezuela tenían 50,000 colmenas y casi cero colonias silvestres anteriormente a 1980, pero en 1985 según estimaciones fueron menos de 20,000 colmenas manejadas y 1-2 millones de colonias silvestres. Venezuela era un país exportador de miel antes del arribo de las abejas africanas, pero con los efectos que padecieron debido a esta migración, no solo perdieron tal condición ventajosa para su balanza comercial, sino que su producción actual no alcanzo a cubrir la demanda interna, provocando un incremento considerable en el precio de la miel.